Todos hemos probado cambiar nuestras vidas utilizando diferentes metodologías, pero en muchos casos terminamos volviendo a los viejos hábitos. Por ello en este artículo, explicaremos acerca del Kaizen, que más que una estrategia, es un estilo de vida que involucra un esfuerzo muy pequeño cada día.

En muchas ocasiones nos ha sucedido que, tomamos la decisión de cambiar algún aspecto de nuestras vidas; queremos bajar de peso, pagar nuestras deudas, dejar nuestros vicios o darle un giro a nuestras vidas.

Primeramente planificamos y establecemos los pasos que daremos para lograrlo. Por lo tanto escribimos las estrategias para atacar el problema y que te permitan mejorar. Establecemos metas que sean medibles, alcanzables, específicas, reales y temporales.

Al inicio todo parece ir viento en popa. Nos comprometemos con nosotros mismos a alcanzar estos objetivos y que esta vez marcarán una diferencia… Pero con el tiempo llegan las adversidades que nos brindan las excusas perfectas para alejarnos de nuestras metas.

Desafortunadamente, después de un tiempo la motivación que teníamos desaparece juntamente con el plan que existía para lograrlo. Y en consecuencia, nos sentimos peor que al inicio dado que no sólo tenemos que cumplir con nuestras metas, sino que nos sentimos fracasados y que nuestros esfuerzos fueron en vano.

Afortunadamente, con el tiempo se curan las heridas. Por lo tanto después de un tiempo estaremos comprometiéndonos nuevamente a cumplir nuestros objetivos y cambiar de vida.

¿Qué nos ofrece el kaizen en el proceso de transformación de nuestra vida?

Primeramente debemos entender que el proceso de formar una mejor versión de uno mismo, también denominado crecimiento personal es como una montaña rusa. Está lleno de subidas, bajadas y giros. Por ello es importante entender por qué este camino es tan difícil y en la mayoría de los casos terminamos fracasando. A continuación brindamos tres explicaciones:

  1. Centrarnos en metas grandes nos agobia tanto que nos paraliza

Todos hemos escuchado que debemos tener metas gigantes. Según el crecimiento personal se nos exige que no sólo nos dominemos a nosotros mismos, sino que pongamos al mundo entero a nuestros pies.

Nos sentimos en la obligación de pertenecer al 1 % de los seres extraordinarios que superan al resto en diversos aspectos, financiero, físico, relaciones personales y que gran parte de las personas admiran.

Es esta tremenda carga que nos autoimponemos, lo que hace que nos sintamos abrumados y tan cansados incluso antes de iniciar. Los objetivos trazados son tan difíciles que terminamos creyendo que son inalcanzables, lo cual sólo nos lleva a estresarnos y sentirnos atemorizados frente a ellos.

Las metas grandes puede ser una gran fuente de motivación, pero también pueden llenarnos de miedo.

El Kaizen nos permite enfrentarnos a nuestras metas de una forma más realista. Permite plantear una estrategia mucho más efectiva para trabajar en lograrlas, debido a que se basa en pequeñas tareas que son más fáciles de manejar.

  1. Esperamos que una receta mágica nos ayude

Una vez superado el miedo de decidirnos a luchar por nuestra meta, es necesario ponerse a actuar, pero en lugar de hacerlo, queremos obtener los secretos que nos permitan realizar el mínimo esfuerzo que nos permita obtener resultados casi inmediatos.

El problema con esta forma de enfrentarnos a nuestros objetivos, es que dedicamos más tiempo a buscar esa fórmula, en vez de dar los pasos necesarios para lograrlo.

Desperdiciamos bastante tiempo buscando información en internet para lograr nuestras metas, y pasamos horas y horas buscando. Pero el detalle con esto es que nos creamos la ilusión de que estamos en el camino para lograr nuestras metas, cuando en realidad no estamos dando ni un paso para llegar a ellos.

  1. Abandonamos las estrategias que realmente nos funcionan

Puede ser que no caigamos en los dos errores anteriores. Es decir, nuestras metas no son demasiado grandes y estamos empezando a actuar para lograrlas.

Estamos en la carrera por lograr nuestras metas y empezamos a obtener resultados… Comienzas a ser exitoso como lo imaginaste.

Pero en ese momento es necesario recordar que lo importante no es subir a la cima sino mantenerse.

Es necesario entender que el proceso de crecimiento no es un lugar al cual llegamos y allí terminó el proceso. Creemos que logramos el objetivo y podemos dejar de lado las cosas que nos llevaron a ese lugar.

La superación personal es un proceso que nunca termina. Si queremos ser realmente exitosos, es necesario mantener los buenos hábitos que nos permitieron lograr nuestros objetivos. Y es en este punto donde el kaizen nos puede ayudar dado que este es un proceso de mejora continua.

El estilo de vida Kaizen

La filosofía Kaizen nos brinda un proceso de mejora continua basada en pequeños pasos.

Inicialmente esta estrategia fue desarrollada para el ambiente empresarial, pero es aplicable también al proceso de mejora personal.

Con la filosofía Kaizen se propone realizar progresos pequeños día a día. En vez de realizar cambios drásticos en cortos periodos de tiempo. El kaizen nos permite acercarnos a nuestras metas de una manera más manejable.

Basta con sólo comprometerse y retarse a uno mismo en mejorar un 1% en lo que deseas lograr. Al inicio, este 1% parecerá muy pequeño, pero al ir sumando lo que vas logrando con el paso del tiempo, empezarás a ver los cambios que generan en tu vida.

Este proceso puede tomar tiempo, pero es importante que solo nos centremos en mejorar un 1% cada día. Pero si somos perseverantes y nos comprometemos realmente con esta filosofía, algún día llegaremos al 100% o incluso más.

El método Kaizen permite mantener las metas grandes que nos motivan. Pero las divide en pequeñas tareas que son fácilmente realizables. Esto te permite obtener pequeños logros que te van acercando a tus metas. Y te brindan la confianza necesaria para continuar en este proceso.

La ventaja con el método Kaizen es que no es una receta mágica que genera cambios inmediatos. Esta filosofía genera cambios que revolucionan tu vida a través de pequeños pasos.

Por lo tanto, es indispensable recordar que la filosofía Kaizen no es algo que realizas una sola vez. Sino que es un proceso de perfeccionamiento continuo. Esto te permite evitar caer en la tentación de dejar de lado los hábitos que te permitieron producir los resultados deseados.

Al adoptar un estilo de vida basado en el Kaizen puedes lograr un éxito verdadero. Las mejoras se mantienen a lo largo del tiempo y te aseguran tus logros.

¿Cómo adoptar el estilo de vida Kaizen?

Primeramente es necesario definir lo que deseas lograr. Posteriormente, empiezas a preguntarte que paso puedes dar cada día para acercarte a tu meta.

Empieza por algo muy pequeño. Por ejemplo:

¿Quieres construir un hábito de lectura?

Al momento de construir un hábito de lectura es difícil salir de no leer ni una sola página a tratar de leer en un corto tiempo un libro completo. Por lo tanto puedes iniciar tratando de leer una página por día. Luego de un tiempo habrás construido un buen hábito de lectura. Y en un año habrás leído un total de 365 páginas.

¿Quieres empezar a ahorrar dinero?

Empieza por ahorrar un sol cada día y comprométete a ir guardando ese dinero día a día. De tal manera que puedas ir generando un ahorro significativo después de un tiempo. No te desesperes por la pequeña cantidad que pueda ser por día. Por el contrario, concéntrate en el hecho de que estás formando un hábito que te permita ahorrar dinero.

Otra alternativa orientada a metas, es definir cuánto deseas ahorrar en un tiempo definido. Luego divides ese monto entre los días deseados. Por ejemplo, si deseo ahorrar 900 soles en tres meses. El proceso consistiría en ahorrar 3 soles cada día. Este pequeño monto es mucho más manejable que tratar de juntar ese dinero de la noche a la mañana.

Por lo tanto, ¡define tus metas y divídelas en pequeños pasos que puedas implementar usando el Kaizen!